Los hospitales de la CSMS se adaptan para atender un posible aumento de pacientes con Covid-19

CSMS

Los dos hospitales de la Corporació de Salut del Maresme i la Selva (CSMS), el comarcal de Blanes y el comarcal Sant Jaume de Calella, se están adaptando para poder adecuar camas y poder atender cuando sea necesario los pacientes críticos con coronavirus SARS-CoV-2 (Covid-19) que no puedan ser derivados a hospitales más especializados, de tercer nivel, como hasta ahora, por el aumento del número de casos.

Para hacer frente al incremento de pacientes críticos que pueda haber, se han tomado un conjunto de medidas. Las más importantes, sectorizar el área quirúrgica de los dos centros hospitalarios y preparar la zona de reanimación postquirúrgica para destinar los casos más graves y que requieren ventilación mecánica invasiva y no invasiva.

En este caso, el número de camas que se destinarán se irán ajustando según las necesidades de cada momento y, también, según la disponibilidad de personal y del equipamiento sanitario para la correcta atención de las personas.

La división por sectores del espacio quirúrgico permitirá que se atiendan las intervenciones urgentes tanto de los pacientes positivos como negativos en quirófanos diferentes, preservando de esta manera las personas enfermas de posibles contagios y también los profesionales. Con esta división de los espacios, el personal sanitario en contacto con positivos sólo se tendrá que cambiar a la entrada y en la salida de su turno, minimizando de esta manera los riesgos que representa estar cambiando continuamente los equipos de protección individuales.

La atención de los pacientes más graves, destinados a la zona de reanimación, recaerá en los profesionales de urgencias y anestesiología que trabajarán conjuntamente para ir dando respuesta a los casos que vayan llegando.

Pacientes con Covid-19 no críticos y negativos

En cuanto al resto de pacientes positivos en Covid-19 que no requieran una vigilancia intensiva, se han sectorizado espacios en el servicio de urgencias de los dos centros hospitalarios, así como las plantas de hospitalización, para que los pacientes positivos y los negativos estén en áreas separadas y no haya riesgo de contagio. En este caso, en el Hospital de Calella han destinado dos plantas de hospitalización para pacientes con Covid-19 y en el Hospital de Blanes una.

Asimismo, también se ha sectorizado el circuito obstétrico, y por tanto, se ha dividido el espacio de salas de partos y también de las salas de dilatación para garantizar una asistencia segura a las gestantes que puedan venir con sospecha o positivas por Covid -19 de las negativas, y evitar así cualquier tipo de contagio.