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El joven empresario Marc Vidal, emprendedor, experto en economía y nuevas tecnologías explica en el último artículo publicado en su blog su visión del emprendedor en el contexto de la nueva economía que se avecina fruto de los acelerados cambios que vive la sociedad del conocimiento. Reproducimos aquí la parte más interesante de su artículo:
«Considero que el espíritu emprendedor es la mejor forma para afrontar con éxito el nuevo ecosistema económico y social en el que ya estamos sumergidos y que he explicado alguna vez. Me gusta pensar que tenemos una gran oportunidad y que todo prácticamente depende de que lo aceptemos. ¿Sabíais que toda la tecnología que uso la NASA en 1969 para poner al hombre en la luna cabe hoy en día en cualquiera de nuestros Iphones? Si el hombre de entonces llegó a la luna, con la misma tecnología en una sola de nuestras manos, ¿donde podemos llegar juntos?
Ya no estamos en una crisis. La crisis fue la explosión de un volcán y ahora lo que estamos viviendo es como el magma de ese volcán configura un nuevo paisaje. La envergadura del cambio es de tal calibre que cuesta enmarcarlo en su verdadero contexto. Un nuevo paisaje cuya textura final desconocemos pero lo que sí sabemos es que ese magma dejará un resultado final totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver. Este nuevo paisaje se basará en una sociedad hiperconectada donde las relaciones ya no son son lineales sino transversales y donde la suma de las individualidades dentro del colectivo conformarán como una especie de gran cerebro digital.
La nueva economía implica una serie de cambios disruptivos a todos los niveles. Desde cambios en la cadena de valor, ya que las ideas son las que tienen importancia y no el soporte como en muchos de los modelos tradicionales, hasta cambios en los procesos y en la gestión de las organizaciones. Aceptar que este nuevo modelo implica nuevas condiciones y sólo aquellos capaces de inventarse un nuevo entorno laboral vinculado al nuevo modelo, te acerca al éxito.
Este nuevo modelo, esta nueva etapa, implica apostar por la innovación, siendo ambiciosos y pensando en global (tanto para ofrecer el producto a cualquier pais del mundo como para ser capaces de conceptualizar un producto global para ofrecerlo a nivel local), siendo capaces de trabajar en equipos y en organizaciones complejas, dinámicas, atemporales y aterritoriales y entender la empresa como un gran ser vivo. Todo es una cuestión de actitud, tenemos que estar en BETA constante para afrontar los nuevos tiempos y no tener miedo al cambio y al fracaso.
Hay cuatro formas distintas de ver un vaso: los pesimistas lo ven medio vacío, los optimistas medio lleno, los racionalistas dicen que sobra medio vaso pero los emprendedores solo se cuestionan de qué y cómo llenarán ese medio vaso que falta por cubrir.»
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